La batería para tu kit de bici eléctrica power-e-bike, para mangantes
07/10/2026La jubilación en bici eléctrica
07/10/2026La primera parte de mi artículo se ocupaba del montaje propiamente dicho de mi kit de MTB eléctrica en mi Rockrider 6.3.
En este segundo post, comparto mi impresión en caliente, al término de mi primera ruta MTB al manillar de mi
nueva bici eléctrica.
Antes de la ruta prevista parael fin de semana, y resuelta ya la incidencia del montaje del sensor PAS como se describió antes, se impone una pequeña vuelta
con la montadura para verificar las capacidades de la bici antes de lanzarme sobre los terreños de Doña Naturaleza.
Dirección al bosque cerca de casa donde suelo entrenar. Elijo deliberadamente los pasos más exigentes, los que hasta
ahora me obligaban a «sacar las tripas» o a bajar de la bici (cuestas cortas escarpadas, terraplenes bajo bosque, subidas largas o tramos
llenos de barro,…). ¡Y ahí… Ya no soy «yo» sino un joven y enjundioso biker de montaña con muslos afilados… todo pasa!
Ningún pie a tierra a lo largo de los 25 km durante los cuales me tomé un placer perverso en encadenar todos los cruces que hasta
entonces me desanimaban.
Sobretan buenas impresiones, regreso a casa, limpieza de la MTB eléctrica y verificación general de los componentes instalados:
nada… todo está impoluto.
Día D: Ruta en la región de las Colinas, ya realizada los 2 años anteriores, así que una buena prueba comparativa «antes/después»…
Las lluvias repetidas de los últimos días dejan temer un suelo embarrado en las zonas boscosas… veremos.
Visto el relieve del lugar, antes me limitaba a unos discretos 30 km sobre los 3 recorridos propuestos (30 km – 50 km – 70 km).
Esta vez, ¡al diablo la avaricia! ¡Vale por los 50 km (historia de probar la autonomía de mi batería de 36V 10 Ah sin riesgo de
tener que pedalear «en seco» los últimos 10 km de la ruta por un «corte de luz»…
El tiempo esta mañana es suave y bastante soleado… al contrario de lo habitual, retraso mi salida sobre los 50 km a las 8.30 en lugar de
a las 7, por dejar pasar delante de mí unos pelotones de bikers de club bien afilados, con la secreta esperanza de por fin poder
provocarles con la ayuda de mi «nuevo asistente»!
He fijado mi pantalla LCD a la izquierda contra la empuñadura (retiré la maneta izquierda del desviador delantero visto que estoy en monoplato 30 NW), el pulgar izquierdo me permite sin soltar el manillar hacer malabares con el «+» y «-» del mando de nivel de asistencia: es
perfecto.

A lo largo de este recorrido, navegaré entre los niveles 3 y 5 de la asistencia, según las dificultades.
Muy práctico en el display, el отображение del nivel de potencia instantánea entregada por el RH205, que permite dosificar bien
el uso del recurso eléctrico embarcado.

El PAS funciona de maravilla y «lanza» siempre sin brutalidad tras un breve tiempo de latencia al que se acostumbra uno muy rápido y que se
anticipa por lo tanto cuando aparece la dificultad delante.
El ruido del motor es apenas audible (sin engranajes ni otra mecánica susceptible de chirriar… apreciable y discreto).
Una primera subida resbaladiza bajo bosque, zigzagueando entre abedules: el año pasado, aquí, era a pie, bici empujada hasta arriba.
Hoy, cambio de registro: paso a la 4, subo 2 piñones, y arrancamos…. me abro un paso entre mis colegas y devoro literalmente el
obstáculo: ¡eso, ya está!
Tranquilo sobre mis nuevas capacidades, prosigo mi periplo con un placer cierto y una confianza重新cuperada.
Las cuestas cortas escarpadas se suceden con largas bajadas a veces rompinervios y bonitos senderos a veces embarrados: todo va bien y el
corazón ya no ve rojo aunque decidí no ceder a la facilidad y mantener el esfuerzo físico considerable.
Mi opinión: la MTB eléctrica debe ayudarme, pero soy yo quien tiene que «hacer el trabajo» y a este respecto, la asistencia eléctrica, si libera al
biker de una buena parte de la rudeza muscular y cardiovascular, en cambio, le dedica una nueva tarea prioritaria muy gratificante: ¡la «conducción»!
En efecto, ya no está la pregunta «¿Voy a poder subir este sendero empinado y sinuoso de 50 m?» sino que se convierteinto «¿Dónde y cómo voy a colocar mi rueda delantera para deslizarme lo mejor posible sobre una conducción limpia, entre las piedras y las raíces que aparecen muy deprisa bajo mis neumáticos?».
En los tramos de bajada (rectos o técnicos), la asistencia se corta por supuesto y el peso de la bici eléctrica recentrado hacia atrás asegura una
buena dirección, de pie sobre los 2 pedales en horizontal, sin rebotes excesivos. Ahí, como soy de naturaleza prudente y no quiero
regalarme el batacazo del año, dejo pasar gustoso a los jóvenes temerarios ávidos de bajadas «a toda máquina»…. pero al pie de cada
bajada… hay una subida… y ahí, no me privado del placer y supero uno a uno a mis compañeros a veces carmesí por el esfuerzo a acometer….
40 km de puro placer se exponen ya en el contador: quedan pues 10 y 2 a 3 barritas en el medidor de batería…atención…. habrá que gestionarlo
con finura para evitar la humillación final, tras ese bello recorrido, de volver al paddock con la hada eléctrica de abonados ausentes!
De golpe, estoy muy atento al nivel de asistencia elegido y lo reduzco apenas mis piernas, más bien ahorradas, pueden asegurarse
la propulsión por sí solas.
Da resultado porque quedan ahora 5 pequeños km y 1 barrita en el medidor: vamos a atrevernos, sintiendo la cuadra cercana, añado, por
«estudiar» a algunos competidores en los límites de sus muslos en este fin de recorrido: sprint final por el🐓 y llegada «en buen estado».
La batería muestra ahora «0 barritas» y me permitió pues completar los 52 km exactos del circuito (500 m de desnivel +), con una asistencia
frecuentemente entre 3 y 5 (fuera las bajadas por supuesto) para una de 10 Ah; creo que esta autonomía es correcta (bici + piloto: 100 kg).


En conclusión, esta bici me permitió, gracias al kit instalado, descubrir una nueva
dimensión de mi práctica, hasta entonces bien inaccesible a mis ojos y reservada a jóvenes en forma y de buen nivel técnico.
Para mí, la MTB eléctrica no es una bici de «trampas» ni de «perezosos» sino bien una bici que procura una actividad física bien
afectada con la edad, el estado de salud y el nivel técnico de su rider y por eso digo fuerte y claro «¡contrato cumplido!». Bravo el RH 205..


